domingo, 14 de enero de 2018

Cabo Verde: Raso


Rabijunco etéreo en el nido y piquero pardo.


El principal objetivo de la estancia en Sao Nicolau era la visita al islote de Raso, el único lugar del mundo donde habita una sp de alaúdido, la alondra de Raso (Alauda razae).



Para ello, nos embarcamos temprano en un pequeño barco, preparados para una travesía de unas dos horas, “movida y mojada”, debido al fuerte viento del NO. La tarde anterior habíamos preparado un barreño de “chum”, machacando pescado fresco y mezclando con él aceite y pan.


Costa sur de Raso.


Al poco de salir de la bahía, en la ida, y sobre todo a la vuelta, las pardelas de Cabo Verde (Calonectris edwarsii) comenzaron a rodearnos, atraidas por el pescado, igual que uno de los cuatro petreles de  Fea (Pterodroma feae feae) que vimos al volver.


Rabijunco etéreo en el nido.

Piquero pardo adulto.

Durante la travesía vimos algunos piqueros pardos (Sula leucogaster), que en el sur de Raso eran numerosos. Muchos estaban posados en lo alto del cantil y en repisas, donde construían nidos, pero también vimos un inmaduro y un joven volandero.





Jóven piquero pardo.

Junto a los piqueros, en esta costa resguardada del oleaje, también crían los rabijuncos etéreos (Phaeton aethereus), en pequeñas cuevas a diferentes alturas, algunas casi en la base del cantil, aunque alejadas unos metros de la línea de mareas. Volaban de continuo por la zona, algunos jóvenes incluidos, ajenos totalmente a la presencia humana, como pudimos comprobar al posarse uno a nuestro lado.






Pero la estrella de la isla es la alondra de Raso, numerosa en la meseta árida que se extiende en el S y el O. Su pequeña población, de entre 250 y poco más de 1000 ejs, según las precipitaciones de la temporada, y la distribución confinada a un islote, hacen temer por su futuro, por lo que se está estudiando su traslado a alguna isla cercana (Santa Luzia). Según fósiles, antes de la ocupación humana del archipiélago, vivía también en Sao Vicente y Santa Luzia. ( www.iucnredlist.org/details/2271428/0 ).






 Además de lo expuesto, registramos tan solo un cernícalo vulgar y un águila pescadora, y un grupo de gorrión de C. V. (Passer iagoensis) en la zona donde suelen desembarcar los pescadores, y que no dudaban en volar hasta nuestro barco.



Por último, vimos varios ejs de lagartija de Stanger (Chioninia stangeri) en la zona rocosa costera, un reptil que vive en los islotes de Branco y Raso, y en Santa Luzia, Sao Nicolau y Sao Vicente.





domingo, 7 de enero de 2018

El viaje del charrán ártico


Charrán ártico ad en Reycjanesviti, SO de Islandia.


El charrán ártico (Sterna paradisaea) se reproduce en las regiones árticas y subárticas de Europa, Asia y Norteamérica, con las mayores colonias de cría situadas en Groenlandia e Islandia. La invernada tiene lugar principalmente por debajo de los 58º S y entre 0 y 61º O, en el sector atlántico del Océano Antártico, aunque algunos ejs permanecen en el África Tropical.



Ejs descansando en icebergs; Laguna Glaciar de Jökulsárlón, S de Islandia.
Península de Snaefellnes, O de Islandia.


Grupo de charranes descansando en una carretera; Rif, Snaefellnes, Islandia.

En la web www.arctictern.info se presentan los resultados de un trabajo realizado utilizando geolocalizadores, para estudiar la migración de esta sp. Para ello, se instalaron estos artilugios, de 1,4 g de peso, a 50 ejs en Groenlandia y a 20 en Islandia. Se lograron recuperar (y descargar sus datos) solo 11 de ellos, 10 en Groenlandia y uno en Islandia.


Ejs incubando; Sandgerdi, Islandia.
Ad y pollo en pequeña colonia de cría; Seydisfjördur, NE de Islandia.

Gracias a ello, se pudo establecer que estas aves recorrieron de media 71.000 km entre una temporada de cría y la siguiente, y algunos ejs más de 80.000; en concreto, la media fue de 70.900 km, y el rango de 59.500-81.600. Esto significa que el charrán ártico es el animal que realiza las migraciones estacionales más largas. Como curiosidad, y teniendo en cuenta la longevidad de la sp, que sin contratiempos puede alcanzar los 30 años, se puede decir que recorren durante su vida unos 2,4 millones de km, tan solo en su migración.


Ejs defendiendo la colonia de cría frente a intrusos; Sandgerdi, Islandia.
Sandgerdi, Islandia.


Colonia de cría en Jökulsárlón, Islandia.

Ad en vuelo sobre la costa; Islandia.

El charrán ártico se alimenta de pequeños peces y crustáceos, y sus zonas de nidificación e invernada coinciden con las áreas de mayor productividad marina, con altas concentraciones de clorofila, y gran abundancia, por tanto, de plancton. También se comprobó en el estudio que nos ocupa, que realizan una larga parada (de unos 25 días de media) en una zona cercana a las Islas Azores, un punto de unión de corrientes con gran productividad.


Ad pescando en la Laguna Glaciar de Jökulsárlón, Islandia.

Ad con portando presa para cebar en colonia de cría; Irlanda. Foto: Mario Suárez Porras.

Ad en colonia de cría; Jökulsárlón, Islandia.
Las poblaciones que crían en Europa y Groenlandia, migran cerca de las costas del O de Europa y de África en otoño, alcanzando Sudáfrica en noviembre, tras cruzar al completo el Océano Atlántico. No obstante, cuatro de los 11 ejs controlados, tomaron una ruta diferente, siguiendo las costas americanas hasta el área de invernada. La ruta habitual, bordea las costas del Golfo de Vizcaya cuando los vientos son propicios, y entonces, se ven en las costas asturianas, o al menos en el Mar Cantábrico.


Joven sedimentado en el puerto de Gijón, Asturias; 04/11/2015.

Ej en migración otoñal en pleno Atlántico; Banco de la Concepción, Islas Canarias; 11/9/2011.
Varios ejs jóvenes en migración; Mar Cantábrico varias millas al N de Gijón, Asturias; 26/9/2015.
 El período de migración otoñal fue de 93 días de media; el regreso, sin embargo, fue más rápido, cubriendo 25.700 km en 40 días. La media recorrida fue de 520 km/día, pero algunos ejs llegaron a cubrir 670 km en un día; estos datos, hasta alcanzar los 60º N. Las aves de Siberia y O de Norteamérica vuelan al S por el lado E del Océano Pacífico.


Pareja tomando un baño de agua dulce; Gardur, SO de Islandia. 
Ad sobre colonia de cría; Reykjanesviti, SO de Islandia.
La ruta de regreso hacia el N es diferente, pues una vez que cruzan el Ecuador, aprovechan los vientos dominantes y vuelan hacia el Caribe, desde donde se dirigen hacia el N hasta alcanzar las áreas de cría.


Reykjanesviti, Islandia.
Ad incubando; Seydisfjördur, NE de Islandia.
La mayoría de los jóvenes permanecen en el hemisferio sur en su segundo año de vida, en el que aún no se reproducen, pero pueden verse algunos en las colonias, en el verano ártico.

Joven en colonia de cría en junio; Hofn, SE de Islandia.
Más información
Egevan, C., Stenhouse, Il, Phillips, R., Petersen, A., Fox, J., & Silk, J. (2010). Tracking of Arctic terns Sterna paradisaea reveals longest animal migration. Proceedings of the National Academy of Sciences, 107 (5), 2078-2081.
Gochfeld, M. & Burger, J. (1996). Family Sternidae (Terns). Pp. 624-667 in: del Hoyo, J.; Elliott, A. y Sargatal, J., eds. (1996). Handbook of the Birds of the Word. Vol 3. Lynx Edicions, Barcelona.

domingo, 31 de diciembre de 2017

Cabo Verde: isla de Sao Nicolau


Puerto de Tarrafal.

Águila pescadora en el puerto de Tarrafal al anochecer.

        El día 8 por la mañana llegamos al aeropuerto de Sao Nicolau, isla en la que pasaríamos tres días. Por el camino hacia Tarrafal, donde nos instalamos, vamos viendo algunas aves locales, entre ellas un grupo de pintadas, algunos cernícalos vulgares (Falco tinnunculus neglectus) de la ssp de esta parte del archipiélago, y no pocos cuervos desertícolas, también frecuentes en nuestro destino.


Monte Gordo, con 1312 m de altitud, es el punto más elevado de Sao Nicolau.


Playa de Tarrafal.

Águila pescadora en el puerto de Tarrafal.



Por Tarrafal y la costa cercana campaba un águila pescadora (Pandion haliaetus), que sobrevolaba la playa y el puerto a menudo, posándose incluso en las farolas. Además, se veían unos pocos vuelvepiedras y algunos correlimos tridáctilos. El gorrión de Cabo Verde (Passer iagoensis) no falta en las calles y las afueras del pueblo. Desde la costa al E también vi algunos delfines (Stenella sp).








Garcillas bueyeras en el dormidero situado en el árbol de la foto superior.

Cerca del hotel, en un gran árbol, hay un dormidero con más de 200 garcillas bueyeras (Bubulcus ibis). El día 10, antes del desayuno, me asomo a la terraza y miro con los prismáticos; entre las garcillas hay un ardeido pequeño negro. Aviso al resto del grupo, y Dani baja con el telescopio comprobando su identidad; no es una dimorfa, como todos esperábamos, sino una garceta azabache (Egretta ardesiaca), una rareza de verdad. Más tarde, las garcillas vuelan hasta un barco, y la garceta va con ellas; desde el barco en el que salimos nosotros al mar, conseguimos fotografiarla más cerca. Una vez que se van sus compañeras, se queda allí hasta media tarde, y luego desaparece.







Hasta el año 2016 hubo un ejemplar de esta sp en el embalse de Poilao de Santiago, que llegó a la isla y se quedó varios años, al que iban a ver todos los pajareros hasta que desapareció.
El primer día, nos desplazamos hasta la Punta do Barril, en el extremo O de la bahía de Tarrafal. Desde allí se veían en buen número pardelas de Cabo Verde (Calonectris edwarsi) volando en un mar encrespado y con fuerte viento.


Observando aves marinas des de la Punta do Barril.

Pardela de Cabo Verde desde la Punta do Barril.

Pareja de gorrión de Cabo Verde.

Zarapito trinador (Numenius phaeopus) en la Punta do Barril.

En esta zona vimos un par de terreras colinegras (Ammomanes cinctura), y un grupo de gorrión de C. V. que vivían junto a un depósito de agua, algo escaso en la zona. El día 11 por la mañana, Dani vió desde aquí un ej de Pterodroma hasitata.


Terrera colinegra.


Gorriones de Cabo Verde.