domingo, 18 de febrero de 2018

West Highland Way (I)


Granja equina en Drymen.

De Milngavie al Loch Lomond

Entre los días 01 y 07 de mayo de 2017 realicé, junto con Jesús Soberón, un recorrido a pie por Escocia, el llamado West Highland Way, de 96 millas (154,5 km), desde Milngavie, cerca de Glasgow, hasta Fort William, al N.


Señalización en Gartness.
 Es un sendero de largo recorrido, puesto en marcha en 1980, y utilizado por unas 80.000 personas cada año, de las cuales unas 15.000 lo realizan por completo. Discurre por caminos agrícolas, algunas carreteras secundarias y por antiguos caminos militares. Está muy bien señalizado, y hay infraestructuras para comer y dormir en puntos estratégicos.


Paisaje cerca de Carbeth.

Nosotros contratamos un servicio, que consiste en que una empresa se encarga de trasladar el equipaje entre los hoteles y albergues, por lo que basta con llevar el equipo necesario para la jornada. Naturalmente, hay que tener las reservas correspondientes en los finales de etapa.


Caminantes comenzando el descenso de Conic Hill.

Disfrutamos de una inusual semana sin precipitaciones y con temperaturas suaves, lo que nos permitió apreciar aún más la grandiosidad del paisaje escocés. Suponemos que además, con lluvia y frío, la ruta puede ser algo complicada.


Ovejas en Drymen.

Llegamos a Glasgow el día 30 de abril, trasladándonos en tren a Milngavie, localidad desde donde parte la ruta. Previamente, habíamos viajado en autobús desde el aeropuerto de Edimburgo.


Estación de ferrocarril de Glasgow.

El momento del inicio es emotivo, pues se atraviesa un arco en el que comienza el camino, y además hay mucha gente caminando, aunque luego veríamos que el camino completo solo lo hacen unos pocos.


Punto de partida del West Highland Way, en Milngavie.


Primera parte del camino, muy cerca de Milngavie.

La primera etapa, de unos 20 km, comienza atravesando bosque húmedos, donde vemos incluso una becada (chocha perdiz, arcea) que pasa volando junto a nosotros. Tras bordear un lago en el que hay algunas aves acuáticas, incluido un cisne cantor (Cygnus cygnus), llegamos a una llanura, en medio de la cual hay un establecimiento donde mucha gente para a comer, por lo que también hay grajas (Corvus frugilegus) al acecho.




Graja.

En esta jornada registramos más de 40 spp de aves, seguramente debido a que los ambientes por los que se pasa están muy humanizados, con zonas agrícolas, pueblos y granjas; entre ellas, la más abundante es el mosquitero musical (Phylloscopus trochilus).


Gartness.

Casa cercana a Gartness.

El destino es Drymen, un pequeño pueblo, donde nos alojamos en un B & B “británico” y acogedor.

Campos al atardecer en Drymen.

B & B en Drymen.

Lavandera blanca enlutada o pía (Motacilla alba yarrellii); Garadbhan Forest, Drymen.
La segunda etapa (dos de mayo) es de unos 24 km, con dos partes bien diferenciadas. Partiendo de Drymen, se da un rodeo, para ascender el “Conic Hill”, una pequeña montaña de 354 m, con unas vistas espectaculares desde su altura. Al comienzo se sube suavemente entre bosquetes de coníferas, donde son numerosos los pardillos alpinos (Acanthis cabaret) y muchas aves de setos y bosque. En las zonas altas, con vegetación más baja, son frecuentes las alondras y el bisbita pratense.


Pardillos alpinos; Garadbhan Forest, Drymen.


Dos vistas de la subida a Conic Hill.

En el descenso, otra vez entre árboles, vemos algún mosquitero silbador y se oyen cucos, como el resto de la jornada. En el final de la bajada, se llega a la orilla del “Loch Lomond”, el mayor lago de Escocia, que llevamos viendo toda la mañana desde la altura.

Garadbhan Forest, y al fondo Loch Lomond.

Puerto de Balhama, en el Loch Lomond.

Gorrión común (Passer domesticus) en Balhama, sp cada vez más escasa en Gran Bretaña.

Comienza aquí el segundo tramo de la etapa, desde el pueblo de Balhama, aún en zona muy frecuentada por turistas y caminantes, donde se puede descansar un rato y reponer fuerzas.


Ánade azulón (Anas platyrhynchos) acudiendo a comer en una tienda; Balhama.

Senda del WHW junto al Loch Lomond.



domingo, 11 de febrero de 2018

El paso otoñal en el Cabo Peñas y Asturias, 2017 (I)


Bando de correlimos tridáctilo y común; playa de Bañugues; 16/9/2017.


Reflejo aquí las principales observaciones sobre la migración otoñal anotadas en mi cuaderno de campo, principalmente las del Cabo Peñas, pero también algunas de otros lugares de Asturias. El primer indicio de movimiento anotado, es un joven cuco (Cuculus canorus) visto el 19 de julio, seguido de otros tres en Cabo Busto (Valdés), el día 23. En ese mismo lugar y fecha, también aparece un alcaudón común (Lanius senator) joven, en dispersión portnupcial, y un aguilucho lagunero (Circus aeruginosus) en Vigo (Navia), costeando hacia el oeste.

Joven alcaudón común; Cabo Busto.

Aguilucho lagunero; Vigo, Navia.

Joven cuco; Cabo Peñas; 10/8/2017.

En Verdicio, el día 29 aparece el primer carricerín común (Acrocephalus schoenobaenus), y hay una concentración de unos 100 vencejos y otras tantas golondrinas comunes, preludio de su migración. También las rapaces comienzan a moverse, y el día 22 aparece el primer aguilucho lagunero en el embalse de San Andrés (Gijón), donde vuelan más de 40 milanos negros, buscando ya el sur. Siguiendo con este grupo, el 12 de agosto, un águila pescadora (Pandion haliaetus) se deja ver en el mismo embalse. En el Cabo Peñas observo un aguilucho lagunero joven el día 4 y otro el 28, fecha en la que también aparecen un abejero europeo y un azor, además de un águila calzada en Verdicio.

Águila pescadora; embalse de San Andrés, Gijón.

Ruiseñor común joven; Cabo Peñas.

El paso de paseriformes comienza pronto, y el día 10 anillo dos ruiseñores comunes (Luscinia megarhynchos) y varios mosquiteros musicales (Phylloscopus trochilus), siendo estos últimos constantes todo el mes, con especial abundancia el día 22. Ese día hay una buena entrada de aves, con algunos ruiseñores más, collalbas grises (Oenanthe oenanthe) y currucas zarceras (Sylvia communis). También se ven algunos cucos más a lo largo del mes.

Mosquitero musical joven; Cabo Peñas.

Curruca zarcera joven; Cabo Peñas.

El 28 hay otra buena sedimentación, y a las spp anteriores se suman la tarabilla norteña (Saxicola rubetra), el papamoscas cerrojillo y el gris, spp que vuelven a ser numerosas el día 31. Pero la estrella es quizás un chorlito carambolo (Eudromias morinellus), localizado el día anterior por J. M. Ayuela.

Chorlito carambolo joven; Cabo Peñas.

Macho ad de tarabilla norteña; Verdicio; 28/8/2017.

En Verdicio, anillo el primer carricero común (Acrocephalus scirpaceus) el 12 de agosto, junto a un joven de alcaudón dorsirrojo (Lanius collurio) y varias lavanderas boyeras (Motacilla flava). De esta última sp anillo 16 ejs el día 28, cuando hay más de 100 en el dormidero que se forma casi todos los veranos, previo a la partida hacia las zonas de invernada. Ese día, coincide con una buena entrada de aves en Peñas, y capturamos también carriceros, carricerines, mosquiteros musicales y varias tarabillas norteñas.

Carricero común; Verdicio.

Alcaudón dorsirrojo; Verdicio.

Macho ad de lavandera boyera ibérica; Verdicio.

Todos estos migrantes son frecuentes en otras zonas costeras de Asturias, como los porreos de la ría de Villaviciosa, donde vemos el día 27 varios ejs de ruiseñor pechiazul y alguno de carricerín cejudo (Acrocephalus paludicola).

Carricerín cejudo; ría de Villaviciosa.

La primera mitad de septiembre resulta poco propicia para la llegada de aves en migración, debido a la predominancia de vientos del NO en el Golfo de Vizcaya. Aún así, algunos van apareciendo en número bajo, como alguna tórtola europea (Streptopelia turtur) el día 8 en el Occidente. Hay buenas cifras de migrantes entre el 19 y el 24.

Tórtola europea; Villamil, Tapia; 08/9/2017.

Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus); Cabo Peñas.

La segunda mitad del mes comienza con sedimentación de limícolas, y el día 16, en la playa de Bañugues, hay un buen grupo de ellas, con correlimos tridáctilos (Calidris alba) y comunes, chorlitejos grandes y varios vuelvepiedras (Arenaria interpres). Además, en la ría de Avilés, hay siete andarríos chicos juntos y un joven de zampullín cuellinegro (Podiceps nigricollis).

Grupo de jóvenes correlimos tridáctilos; playa de Bañugues.

Vuelvepiedras ad; playa de Bañugues.

Zampullín cuellinegro joven; ría de Avilés.

En el carrizal de Verdicio continúan registrándose las mismas spp, con buenos números el día 24. En Peñas registro una buena entrada de aves el día 26, entrando en buen número los bisbitas pratenses con algunas alondras; también se ven ejs de collalba gris, petirrojo, curruca zarcera, papamoscas cerrojillo, los primeros mosquiteros comunes (Phylloscopus collybita) e incluso algún torcecuello (Jynx torquilla).

Collalba gris; Cabo Peñas; 26/9/2017.

Mosquitero común; Cabo Peñas.

Torcecuello; Cabo Peñas.


El día 28 disfruto de la observación de una pareja de alcotán (Falco subbuteo) cazando hormigas aladas, y de la llegada de los primeros chorlitos dorados (Pluvialis apricaria). Cierra el mes la observación de un bisbita campestre el día 30 en Serantes, en el concejo de Tapia.

Alcotán europeo; Cabo Peñas.


Jóvenes chorlitos dorados europeos.


domingo, 4 de febrero de 2018

Sariñena, Belchite y La Nava en abril de 2017


Laguna de Sariñena al anochecer.


Entre el 16 y el 18 de abril de 2017, realizamos un viaje cuyo destino principal era la Reserva Ornitológica de El Planerón, en Belchite (Zaragoza), aunque por el camino visitamos algunas otras localidades.

Zampullines e hirundínidos en la laguna.

El primer día, ya tarde, llegamos a la laguna de Sariñena (Huesca), con poco tiempo para pajarear, pero justo para disfrutar de un espectacular ocaso. Por la laguna, además de algunas aves palustres como el carricero tordal (Acrocephalus arundinaceus), volaban muchos hirundínidos, seguramente descansando en su migración.



Paisaje estepario, limitado por los escarpes fruto de la erosión de "lomas" y "cabezos".

La mañana del día 17 la empleamos en recorrer El Planerón, primero en busca de la alondra ricotí (Chersophilus duponti), y después disfrutando de las muchas aves, residente o migrantes. Pronto localizamos un macho cantor de ricotí que se dejó ver brevemente, y se oían algunas más en la planicie. Además, otros alaúdidos andaban en pleno celo, cantando en el aire o en tierra. Destacaban la calandria común (Melanocorypha calandra) y la terrera marismeña (Calandrella rufescens), pero también había muchas terreras y cogujadas comunes.

Macho cantor de alondra ricotí.

Hábitat de la alondra ricotí.

Macho de calandria común cantando.

Terrera marismeña.

En los lugares con vegetación arbustiva, se concentraban algunos migrantes, como papamoscas cerrojillo (Ficedula hypoleuca), tarabilla norteña y petirrojo, y muchas golondrinas comunes pasaban hacia el N. En las pequeñas charcas cercanas, algunos limícolas descansaban en su viaje.



También vimos numerosas aves nativas. Entre las rapaces, aguiluchos cenizos (Circus pygargus) y algún mochuelo común, y entre los paseriformes, collalbas grises, algunas collalbas rubias (Oenanthe hispanica), varios machos cantores de curruca tomillera y al menos cuatro ejs de camachuelo trompetero, en una zona apropiada para la cría. Por último, en una paridera rehabilitada por SEO/BirdLife, entidad que gestiona la Reserva, localizamos una pareja de chova piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax).

Macho de collalba rubia.



Por la tarde, ya de camino hacia el O, vimos varios ejs de cabra montés (Capra hispanica) cerca de Fuendetodos. Y el anochecer nos alcanzó ya en El Burgo de Osma, en Soria.


Cigüeña blanca (Ciconia ciconia) en su nido al atardecer, en el Antiguo Hospital de San Agustín de El Burgo de Osma.

Iglesia románica de Santa María del Rivero, en San Esteban de Gormaz.

El día 18 visitamos San Esteban de Gormaz (también en Soria), concretamente las iglesias románicas de San Miguel y de Santa María del Rivero. Aquí son notables las poblaciones de hirundínidos, especialmente de avión común (Delichon urbicum) y avión roquero (Ptyonoprogne rupestris), aunque hay muchas más aves en el pueblo y en el soto junto al río Duero.

Nidos de avión común en una calle de San Esteban de Gormaz.

Pareja de aviones roqueros en la iglesia de Sta. María del Rivero.

Tórtola turca (Streptopelia decaocto) en San Esteban de Gormaz.
 Por la tarde paramos en la laguna de La Nava (Palencia), donde encontramos aves esteparias como la avutarda y el gorrión chillón en sus cercanías, y acuáticas como el tarro blanco, el porrón europeo y el aguilucho lagunero en la lámina de agua.

Pasarela por la que se accede a un observatorio en la laguna de La Nava.

Grupo de gorriones molineros.


En las cercanías de Fuentes de Nava encontramos numerosos gorriones molineros (Passer montanus), y en los sotos buscamos con éxito al pájaro moscón (Remiz pendulinus), que cuelga su elaborado nido de las ramas. Un aguilucho cenizo nos despidió de las estepas castellanas cerca de Escobar de Campos.


Macho de pájaro moscón. Foto: Charo Fdez. Montaño.

Macho de aguilucho cenizo en vuelo de caza.