domingo, 10 de diciembre de 2017

Aves alimentándose (V)

Busardo ratonero (Buteo buteo); Gozón, Asturias.

Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus) cerniéndose sobre un campo; Gozón, Asturias.

Como en las entregas anteriores, en esta quinta, se muestran algunas imágenes de aves alimentándose o buscando alimento, en esta ocasión aves rapaces diurnas (Accipitriformes y Falconiformes).

Busardo ratonero acechando desde un cable, acompañado de estorninos; Navia, Asturias.

Águila pescadora lanzándose en picado en una laguna costera; Lanzarote.

El águila pescadora (Pandion haliaetus), al igual que los pigargos, captura sus presas en el agua, pero a diferencia de éstos, habitualmente se zambulle con las garras por delante.


Águila pescadora con un pez recién capturado, acosada por una gaviota; Lanzarote.

Águila pescadora transportando una presa al nido; Maryland, USA.

Dentro de la familia Accipitridae hay técnicas muy diferentes de caza. Las águilas pueden capturar, desde aves grandes en vuelo a mamíferos o reptiles en el suelo. En no pocas ocasiones también consumen carroña, especialidad de los buitres, que pasan muchas horas prospectando desde el aire.

Águila calzada comiendo un conejo recién capturado; Villafáfila, Zamora; 14/7/2007.

Buitre negro (Aegypius monachus) en descenso a una carroña; Torrejón el Rubio, Cáceres.

Buitres leonados (Gyps fulvus) en un comedero para carroñeras; Mirador de la Reina, Cangas de Onís, Asturias.
Alimoche común (Neophron percnopterus); esta sp busca restos del ganado doméstico, e incluso excrementos de carnívoros; Lena, Asturias.


Macho de aguilucho cenizo (Circus pygargus) prospectando terrenos cultivados; Escobar de Campos, Palencia.

Los busardos y los aguiluchos suelen capturar micromamíferos, utilizando diversas técnicas, como el acecho desde atalayas o cerniéndose a poca altura, y algunas spp pueden capturar aves con facilidad. Otras rapaces, como azores y gavilanes pueden volar con rapidez a baja altura, para sorprender a pájaros despistados.


Busardo de cola roja (Buteo jamaicensis) con una paloma recién capturada; esta sp captura habitualmente aves en vuelo; Nueva York, USA. 


Ej juvenil de aguilucho cenizo, lanzándose a por una presa en un prado; Gozón, Asturias.

Joven aguilucho cenizo con una presa, posiblemente una libélula; La Janda, Cádiz.



Gavilán (Accipiter nisus) recortado sobre una ladera en sombra; esta sp caza más habitualmente al descubierto que el azor; Somiedo, Asturias.
Como en muchos otros grupos de avs, hay excepciones, comorapaces especializadas en insectos (los abejeros por ej.), en invertebrados acuáticos (el caracolero), o en reptiles (águila culebrera, serpentario …).


Caracolero común (Rosthramus sociabilis) con una presa; Estado de Bahía, Brasil.
 La mayoría de los falcónidos son cazadores de aves, que capturan a sus presas en el aire, aprovechando la velocidad. El halcón peregrino (Falco peregrinus) es el ave con un registro de velocidad más alto, en un picado.

Halcón peregrinus (Falco peregrinus) volviendo del mar con una presa, un pequeño pájaro en migración; Gozón, Asturias.

Halcón peregrino comiendo un ave en el tejado de un edificio urbano, donde habitualmente caza palomas; Avilés, Asturias.

Estornino pinto cazado y medio comido por un falcónido, posiblemente un esmerejón; Cabo Peñas, Gozón, Asturias.

Cernícalo vulgar cerniéndose sobre praderas alpinas en un puerto; Villablino, León.

No obstante, muchas spp capturan otro tipo de presas. Los cernícalos, por ej., se alimentan de grandes insectos, y en los meses fríos de micromamíferos; los alcotanes capturan en vuelo grandes insectos alados, o incluso pequeñas hormigas.


Cernícalo vulgar transportando una presa, posiblemente un topillo; Gozón, Asturias.

Cernícalo vulgar con un ratón recién capturado; Gozón, Asturias.

Alcotán europeo (Falco subbuteo) comiendo una hormiga alada; aunque es un diestro cazador de pequeñas aves, también consume a menudo insectos alados, a los que atrapa y come en vuelo; Gozón, Asturias.

Esmerejón (Falco columbarius) robándole una presa a un cernícalo vulgar; Tapia, Asturias. Foto: Charo Fdez. Montaño.



domingo, 3 de diciembre de 2017

Cabo Verde: Isla de Santiago


Rabijunco etéreo; Santiago, Cabo Verde.


Entre los días 5 y 11 de marzo de 2017, realicé un viaje al archipiélago que forma la República de Cabo Verde, la esquina SO del Paleártico Occidental, frente a las costas africanas de Senegal.


Farol Maria Pia, Praia.


Grupo en Pedra Badejo, esperando alondras negritas.

El viaje, organizado por la empresa Birdquest, estaba liderado por Dani López-Velasco, e integrado por un americano, dos ingleses, dos suecos, dos franceses, un holandés y un asturiano. La organización fue perfecta, con apoyos locales en infraestructura, y los objetivos ornitológicos se cumplieron con creces; además, los compañeros de viaje resultaron excelentes.


Farol de Maria Pia, Praia.


Grupo de rabijuncos etéreos frente a colonia.

Divido en cinco partes la descripción del viaje y de la fauna observada.
En la isla de Santiago estuvimos hasta el día 7, cuando volamos de noche a Sal, para viajar a la mañana siguiente a Sao Nicolau. Nada más llegar, desde el hotel, situado frente al mar en Praia, anotábamos las primeras spp (boroñas para mi), el gorrión de Cabo Verde (Passer iagoensis) y el alción cabeciblanco (Halcion leucocephala), ambos muy comunes en toda la isla. También veíamos los primeros rabijuncos etéreos (Phaeton aethereus) volando frente al Farol Maria Pia, un faro muy cercano al hotel desde el que también realizamos conteos de aves marinas.


Gorrión de Cabo Verde; Jardim Botánico, Santiago.

Alción cabeciblanco; Pedra Badejo, Santiago.
En este punto, eran habituales también la curruca tomillera, el pico de coral y el gorrión moruno, y en la costa algunos limícolas como el chorlito gris (Pluvialis squatarola) y el zarapito trinador. El día 6, al amanecer, Peter localizó una garceta dimorfa (Egretta gularis), la única que registramos en el viaje; al poco pude verla, cuando nos sobrevoló. Al día siguiente la vi de nuevo desde el hotel, volando sobre la costa. El día 7 había un piquero pardo (Sula leucogaster) en una boya cercana a la costa.


Chorlito gris; Praia.

Piquero pardo; Praia.

Corredor sahariano; Praia.

Realizamos dos visitas a los cantiles situados cerca del aeropuerto, puesto que allí se localiza una colonia de rabijunco etéreo, donde vimos más de 30 ejs deambulando frente a la costa, en parejas y grupos. Algunos ejs de cernícalo vulgar (Falco tinnunculus alexandri) y de vencejo de C. V. (Apus alexandri) también volaban sobre el cantil, y en las áridas llanuras cercanas, vimos varios corredores saharianos (Cursorius cursor), un grupo de alondra negrita (Eremopterix nigriceps), curiosamente con plumaje muy claro con diferente aspecto que la ssp local, varias terreras colinegras y dos collalbas grises.




En otros cantiles, más cercanos a Praia, buscamos aves marinas con pobres resultados, aunque vimos nuestra primera pardela de C. V. en la lejanía, y disfrutamos de un macho cantor de alondra negrita y del corto vuelo de una codorniz.


Praia do Portinho, Santiago.

Macho cantor de alondra negrita.














La visita a Pedra Badejo fue productiva, con un recorrido por las lagunas costeras y alguna demostración gastronómica local, acompañados por guías locales. Allí vimos muy bien dos jóvenes de garza imperial (Ardea purpurea bournei), y varias spp de limícolas como vuelvepiedras, chorlitejo patinegro y grande, andarríos bastardo y grande, cigüeñuela y, una agachadiza chica, sp extremadamente rara en el país, que Dani nos “colocó” en el ocular del telescopio. 



Frutos de la tierra en un restaurante local.
Joven garza imperial; Pedra Badejo.
Los fotógrafos disfrutaron con la espera junto a una de las charcas, a la que acudían a beber las alondras negritas.



Ejs de alondra negrita en bebedero; Pedra Badejo.

En el interior más montañoso, cercano a Picos, buscamos al escasísimo busardo ratonero de la raza endémica (Buteo buteo bannermani), y pronto encontramos un ej posado y otro en vuelo. También vimos en esta zona unas pocas pintadas bastante esquivas y un lejano mono verde (Chlorocebus sabaeus).



Por último, en el Jardím Botánico obtuvimos buenas observaciones de carricero de Cabo Verde (Acrocephalus brevipennis), otro de los endemismos del país.


Carricero de Cabo Verde; Jardím Botánico, Santiago.